Modelos de intervención: secuencias didácticas

La noción de secuencia didáctica permite organizar “el trabajo en el aula mediante conjuntos de situaciones didácticas estructuradas y vinculadas entre sí por su coherencia interna y sentido propio, realizada en momentos sucesivos”

(Myriam Nemirovsky[1])

Entenderemos, entonces, secuencia didáctica como “conjunto de tareas diversas pero relacionadas por un objetivo central que les da sentido” (Ana Camps). La misma autora añade que una secuencia es “a la vez guía para el diseño de las intervenciones”; y completa Montserrat Vilà: “las tareas se articulan temporalmente”. Cada secuencia se temporaliza en una o varias sesiones (módulos). El docente distribuirá los tiempos de acuerdo con las posibilidades de aprendizaje de sus alumnos.

Se ha sintetizado magníficamente el concepto: una secuencia didáctica es algo así como un “paso a paso”. Agregamos que es como un camino que uno traza sobre un mapa para el viaje de la enseñanza y el aprendizaje., mapa que puede ser variado, el tradicional, uno desplegable, el GPS…

Con otras palabras lo dice Antoni Zavala:

“conjunto de actividades ordenadas, estructuradas y articuladas para la consecución de unos objetivos educativos, que tienen un principio y un final conocidos tanto por el profesor como por el alumnado”.

Zavala, A. La practica educativa. Cómo enseñar. Barcelona. Graó. 2011.

Durante la realización de la secuencia, “el docente tiene que prestar su «maestría» (…) a los más inexpertos (…), ayudarlos a formular sus propias ideas (…), a reflexionar sobre posibles alternativas”. Pero, en general, no es lo mejor que el docente intervenga de oficio sino que “la interacción en el aula cambia de dirección: las preguntas y pedido de aclaraciones se producen de los alumnos al profesor” (hemos vuelto a A. Camps); el docente está como en situación de disponibilidad por si lo necesitan.

La realización de la secuencia será acompañada por una evaluación formativa (de trayecto, in itinere, assessment en los países anglosajones) entendiendo la evaluación (de cualquier clase que sea) como un proceso de obtención de información y de su uso para formular juicios que a su vez se utilizarán para tomar decisiones. Teniendo en cuenta las dificultades que se observen, el docente preparará actividades de compensación (retroacción, recuperación o reciclaje), es decir, como profesional responsable del grupo, se hará cargo de los resultados.

Ejemplo de secuencia didáctica: la guía de navegación

Cuando una secuencia didáctica adopta la forma de una guía de estudio centrada en una página web, se denomina guía de navegación.

Si los alumnos y alumnas van a realizar actividades con los contenidos de esa página, es conveniente que cuenten con una guía de navegación escrita, para que optimicen el uso del tiempo disponible evitando la navegación sin rumbo.

Recordemos que la guía de navegación es una secuencia didáctica bajo la forma de guía de estudio centrada en páginas web, en lugar de serlo en libros de texto u otra información en soporte papel. Se inscribe en el modelo didáctico de aprendizaje mediado. Abordar una guía de navegación implica hacer algo con la información: en otras palabras, es una muestra de actividad productiva (no reproductiva; ver material al respecto). Una guía de navegación es útil

“para integrar los recursos que ofrece la Internet en el currículum. ‘Integrar’ significa utilizar las herramientas y la información que nos ofrece la red en las actividades diarias de la clase para conseguir los objetivos del currículum y proporcionar oportunidades de aprendizaje a los alumnos. No se trata de enseñar a ‘navegar por Internet’ o ‘a usar las nuevas tecnologías’ per se, aunque también se aprenden este tipo de habilidades. Se trata de aprender historia, naturales, matemáticas o lengua utilizando las herramientas que nos ofrecen las tecnologías de la información que tenemos a nuestra disposición”.

Adell, Jordi. “Internet en el aula”. Edutec. Revista de tecnología educativa. Nº 17.

Hay tres tipos de guías de navegación:

  • Mini: se resuelven en una clase aproximadamente.
  • Cortas: se concluyen en un lapso de alrededor de dos a tres clases.
  • Largas: abarcan de una semana a un mes.

Los alumnos/as pueden acceder a la guía a través de:

  • una copia papel que el docente entregue a cada alumno o grupo;
  • la página oficial de la escuela, si la tiene;
  • un blog que el docente haya creado para ello;
  • una casilla de correo gmail también creada con la finalidad de que puedan acceder; en ese caso, se informa a los alumnos el nombre y la clave;
  • se envía por mail , whatsapp o SMS a los alumnos.

Lic. Eena Luchetti


[1] Sobre la enseñanza. Barcelona: Paidós, 1999.

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